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VIH: Virus de Inmunodeficiencia Adquirida

VIH significa virus de inmunodeficiencia humana, causante de la infección del mismo nombre. Las siglas “VIH” pueden referirse al virus y a la infección que causa.

SIDA significa síndrome de inmunodeficiencia adquirida. El SIDA es la fase más avanzada de la infección por el VIH.

El VIH ataca y destruye los linfocitos CD4 (también llamados células CD4) del sistema inmunitario que combaten las infecciones. La pérdida de linfocitos CD4 dificulta la lucha del cuerpo contra las infecciones y ciertas clases de cáncer. Sin tratamiento, el VIH puede gradualmente destruir el sistema inmunitario y evolucionar al SIDA.

La propagación del virus de una persona a otra se llama transmisión del VIH. El virus se propaga solamente a través de ciertos líquidos corporales de una persona seropositiva. Esos líquidos incluyen:

Sangre
Semen
Líquido preseminal
Secreciones vaginales
Secreciones rectales
Leche materna

La transmisión del VIH es posible solamente mediante el contacto con líquidos corporales infectados por ese virus. El VIH se propaga principalmente por:

1.- Tener sexo anal o vaginal con alguien que tiene el VIH sin usar un condón o tomar medicamentos para prevenir o para tratar el VIH.

2.- Compartir el equipo (medios) para inyección de drogas, como agujas, con una persona que tiene el VIH.

La propagación del VIH de una mujer seropositiva a su hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia materna se llama transmisión materno infantil del VIH.

No se puede contraer el VIH al darle la mano o abrazar a una persona seropositiva. Tampoco se puede contraer a través de objetos como platos, la taza del baño o las agarraderas de las puertas que haya usado o tocado una persona seropositiva. El VIH no se propaga a través del aire ni del agua ni por medio de mosquitos, garrapatas u otros insectos que se alimentan de sangre).

Dentro de 2 a 4 semanas después de la infección por el VIH, algunas personas pueden tener síntomas parecidos a los de la gripe, como fiebre, escalofríos o erupción cutánea. Los síntomas pueden durar de unos días a varias semanas. Durante esta etapa inicial de esa infección, el virus se multiplica rápidamente.

Después de esta etapa inicial de infección por el VIH, el virus sigue multiplicándose en concentraciones muy bajas. Por lo general, otros síntomas graves de la infección, como síntomas de infecciones oportunistas, no aparecen por varios años. (Las infecciones oportunistas son infecciones y tipos de cáncer relacionados con estas últimas que se presentan con más frecuencia o son más graves en las personas con inmunodeficiencia que en las personas con un sistema inmunitario sano.)

Sin tratamiento con medicamentos para combatirla, la infección por el VIH evoluciona a SIDA en un período de 10 años o más, aun cuando en algunas personas puede avanzar más rápido.

¿Cómo se diagnostica el SIDA?

Los síntomas como fiebre, debilidad y adelgazamiento pueden ser una señal de que el VIH de una persona ha avanzado a SIDA.

El diagnóstico de la infección por VIH para adultos se puede hacer a través de dos métodos: a) métodos directos y b) métodos indirectos. Los primeros solamente son utilizados en situaciones especiales; los indirectos son los más utilizados y detectan los anticuerpos que la persona desarrolló frente al VIH. Los métodos indirectos cuentan con dos tipos de pruebas: de tamizaje y confirmatorias. Pruebas de tamizaje 1. Las pruebas de ELISA se llevan a cabo en laboratorios que procesan diariamente un número grande de muestras (más de 50) las cuales pueden estar automatizadas o semiautomatizadas. Estos laboratorios deben contar con personal altamente capacitado y equipamiento especial adecuado (pipetas automáticas, incubadoras, lector, lavador) que requiere mantenimiento periódico y sistemático y energía eléctrica sin interrupción.

Los resultados se obtienen en un tiempo entre 2 y 5 horas (incluida la posible repetición de la prueba en caso de ser necesaria). 2. Las pruebas de aglutinación de partículas se llevan a cabo en laboratorios de baja complejidad que procesan muestras en lotes (las muestras se conservan para procesarse al mismo tiempo). No requieren de equipamiento especial ni aseguramiento de energía eléctrica permanente y son de lectura directa. Requieren de personal muy capacitado para la interpretación de los resultados (pues la subjetividad puede influir) y para la preparación de reactivos.

Los resultados se obtienen en menos de 4 horas. 3. Los test rápidos son ensayos de lectura visual que no requieren equipamiento y el resultado puede obtenerse en menos de 30 minutos (incluida la recolección de la muestra). Pueden llevarse a cabo con personal de salud capacitado y supervisado por los responsables de los laboratorios regionales. Pruebas confirmatorias Son pruebas de laboratorio más específicas que se utilizan para confirmar los resultados reactivos de las pruebas de tamizaje.

En nuestro país, las pruebas confirmatorias que se utilizan son los métodos de carga viral y Western Blot.

Aunque un diagnóstico de SIDA indica un daño grave en el sistema inmunitario, los medicamentos contra el VIH aún pueden ayudar a las personas en esta etapa de la infección por el VIH.

Dra. Baydi Fernández
Infectólogo Pediatra

Sífilis

La sífilis es una enfermedad infecciosa de curso crónico, transmitida principalmente por contacto sexual, producida por una bacteria tipo espiroqueta denominada Treponema pallidum, endémica en países de bajos ingresos y presente en tasas más bajas en países de ingresos medianos y altos, cuya importancia para la salud individual y pública obedece a la morbilidad directa y permanente en niños, adolescentes, adultos, recién nacidos de madres infectadas, así como el riesgo de infección por VIH; dado que es una enfermedad infecciosa de evolución crónica y distribución universal, recobra importancia debido a la transmisión transfusional y más aún la transplacentaria.

De acuerdo a registros de la OMS, la sífilis afecta a más de 12 millones de mujeres en el mundo; más de 330.000 mujeres embarazadas cada año en América Latina y el Caribe, es decir que cerca del 66% de las embarazadas pueden presentar sífilis y se pueden complicar, desarrollando abortos o recién nacidos con sífilis congénita (datos para el 2019). Se señalan muertes intrauterinas en el 30% de los casos y muertes neonatales en el 10% de los casos.

A pesar de ser una enfermedad prevenible, siguen presentándose casos en muchos países, donde la transmisión de madre a hijo se puede prevenir al hacer el diagnóstico en la consulta prenatal, con una prueba sencilla y económica como los es el VDRL (Veneral Disease Research Laboratory), aún hay miembros del equipo de salud que consideran, de manera errónea, que la sífilis materna y congénita no tiene consecuencias severas, olvidando el correspondiente screening en el control prenatal.

De tal manera, que la ocurrencia de un caso de sífilis congénita pone en evidencia fallas en el control prenatal, siendo necesario recordar que el diagnóstico y tratamiento precoz en la embarazada es una medida simple, eficaz, segura y económica en la prevención de esta enfermedad. No obstante, la OMS reconoce que se producen más de 5 millones de casos nuevos de sífilis en todo el mundo, haciendo endémica la infección y facilitando las infecciones congénitas, las cuales, gracias al cribado sugerido por ese organismo han permitido la reducción de sífilis materna e infantil en más de un tercio.

En escala nacional, el Ministerio del Poder Popular para la Salud de Venezuela (MPPS), a través del Boletín Epidemiológico Semanal número 52 de diciembre 2016 (último publicado), señala que en el país se diagnosticaron 115 casos de sífilis congénita, cifra muy similar a la contabilizada en 2015, cuando se reportaron 104 casos.(9) En el plano local, la Coordinación Regional de ITS/VIH/Sida de la Corporación de Salud del estado Táchira, no cuenta con reportes de esta afección para el año 2018.

Bajo estas cifras, la OMS señaló que las mujeres embarazadas infectadas por sífilis pueden transmitir la infección al feto, apareciendo la sífilis congénita, lo cual produce resultados adversos graves para el embarazo en el 80% de los casos; añadió que se estiman dos millones de embarazos en mujeres con sífilis cada año y “de éstos, alrededor de un 25% termina en muerte fetal o aborto espontáneo y en otro 25% el recién nacido presenta bajo peso al nacer o infección grave, dos factores asociados con un mayor riesgo de muerte perinatal”.

Es por ello, que a pesar de todos esfuerzos gubernamentales en el mundo, la sífilis congénita sigue presentando una gran carga de morbilidad y por tanto, es objetivo mundial la eliminación de la sífilis congénita como problema de salud pública, posiblemente factible mediante la reducción de la prevalencia de la sífilis en las mujeres embarazadas, así como la prevención de la transmisión de la sífilis de la madre al niño. Consecuentemente, la transmisión vertical puede conllevar a muerte prenatal, muerte neonatal, en efecto provoca aproximadamente unas 305.000 muertes fetales y neonatales y deja a 215.000 lactantes en grave riesgo de defunción por prematuridad, insuficiencia ponderal, enfermedad congénita, septicemia, neumonía, conjuntivitis neonatal y deformidades congénitas.

En consecuencia, la sífilis sin tratamiento puede producir daños severos al organismo, sobre todo en las mujeres embarazadas y a los reciñen nacidos, pudiendo causar:

a) Tumores, llamados gomas en piel, huesos, hígado que pudieran desaparecer luego de un tratamiento con antibióticos.

b) Problemas neurológicos, asociados a accidentes cerebrovasculares, meningitis, pérdida de la audición, problemas visuales, demencia, pérdida de la sensación de dolor y temperatura, disfunción sexual en hombres, incontinencia urinaria.

c) Problemas cardiovasculares, que incluyen inflamación y aneurisma de la aorta, daño en válvulas cardíacas. Asimismo, algunas complicaciones incluyen ceguera, sordera, deformación de la cara y problemas neurológicos; además, las complicaciones en el embarazo y el parto, con la consecuente transmisión congénita aumentando considerablemente el riesgo de aborto espontáneo, muerte fetal o muerte del neonato a los pocos días del nacimiento.

En síntesis, es preciso cumplir con la atención de la mujer embarazada en forma interdisciplinaria, basada en la evidencia, con una visión humanizada de la mujer y su familia, de acceso universal y que asegure la atención precoz, periódica, completa, integral y que promueva la inclusión de la pareja sexual de forma regular en las consultas. Estas particularidades del control prenatal y las pruebas correspondientes no siempre son bien acatadas por el equipo médico o por las pacientes y múltiples factores intervienen no siempre son realizadas, lo que trae como consecuencia un sub-registro en la morbilidad materna, perinatal y neonatal en relación a esta patología; además, no se llevan a cabo el seguimiento de casos maternos sospechosos o positivos, convergiendo en la aparición de recién nacidos con sífilis congénita objeto de investigación.


Dra. Baydi Fernández
Infectólogo Pediatra

Coronavirus

Los coronavirus son una familia de virus que se descubrió en la década de los 60 pero cuyo origen es todavía desconocido. Sus diferentes tipos provocan diferentes enfermedades, desde un resfriado hasta un síndrome respiratorio grave (una forma grave de neumonía). El coronavirus debe su nombre al aspecto que presenta, ya que es muy parecido a una corona o un halo. Se trata de un tipo de virus presente tanto en humanos como en animales. En los últimos años se han descrito tres brotes epidémicos importantes causados por coronavirus:

SRAS-CoV: El síndrome respiratorio agudo y grave (SRAS, también conocido como SARS y SRAG) se inició en noviembre de 2002 en China, afectó a más de 8.000 personas en 37 países y provocó más de 700 muertes. La mortalidad del SRAS-Cov se ha cifrado en el 10% aproximadamente. MERS-CoV: El coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) fue detectado por primera vez en 2012 en Arabia Saudita. Se han notificado hasta octubre de 2019 más de 2.400 casos de infección en distintos países, con más de 800 muertes. La letalidad es, por tanto, del 35%. 2019nCoV: A finales de diciembre de 2019 se notificaron los primeros casos de un nuevo brote de coronavirus en la ciudad de Wuhan (China). Desde entonces el goteo de nuevos infectados ha sido continuo, se han producido varias muertes y se ha confirmado que este coronavirus se transmite no solo de los animales a las personas, sino de humano a humano.

Síntomas

En general, los síntomas principales de las infecciones por coronavirus suelen ser: Secreción y goteo nasal. Tos. Fatiga. Dolor de garganta y de cabeza. Fiebre. Escalofríos y malestar general. Dificultad para respirar (disnea)

Prevención

Hasta la fecha no se dispone de vacuna alguna ni de tratamiento específico para combatir la infección por coronavirus.

Mantener una higiene básica es la forma más eficaz de evitar contraer este virus en los lugares en los que existe un mayor riesgo de transmisión, fundamentalmente las zonas del planeta en las que se han registrado casos. Es conveniente lavarse las manos con frecuencia y evitar el contacto con personas ya infectadas, protegiendo especialmente ojos, nariz y boca. A quienes puedan estar en contacto con posibles afectados se les aconseja el uso de mascarillas y usar pañuelos para cubrirse la nariz y la boca cuando se tose o se estornuda

Dra. Baydi Fernández Infectólogo Pediatra